miércoles, 16 de julio de 2008

UNIDAD I CONOCER LOS PRINCIPALES REPRESENTANTES DE LAS DIVERSAS ESCUELAS LITERARIAS EN VENEZUELA


NEOCLASISMO Y PRERROMANTISISMO

ANDRÉS BELLO



Humanista y creador sublime, Andrés Bello figura como máximo representante de la nueva civilización hispanoamericana. Maestro de Bolívar, polígrafo insigne, gramático y filólogo original, es también un príncipe de la poesía castellana. Don Andrés Bello nació en Caracas el 29 de noviembre de 1781. Humanista, poeta, legislador, filósofo, educador, crítico y filólogo; en suma, autor de una obra poligráfica que constituye la base más sólida de la naciente civilización hispanoamericana. Fue hijo primogénito de Bartolomé Bello y Ana Antonia López.

Andrés Bello vivió su infancia y juventud, hasta los 29 años, en Caracas. Cursó las primeras letras en la "Academia" de Ramón Vanlosten. Desde niño tuvo pasión por la lectura, particularmente de los clásicos del Siglo de Oro español. Frecuenta el Convento de Las Mercedes, donde aprende latín, con el Padre Cristóbal Quesada. A la muerte de éste (1796), Bello traduce el libro V de la Eneida. Estudió desde 1797 en la Real y Pontificia Universidad de Caracas y se graduó de Bachiller en Artes, el 14 de junio de 1800. Cuando Alejandro de Humboldt visita a Caracas, Bello lo conoce y lo acompaña en la subida a la cima del monte Ávila.

Estudia Derecho y también Medicina. Imparte clases a particulares, entre otros a Simón Bolívar; y comienza a perfilarse como literato. Sus traducciones de versos del latín, del francés, y sus adaptaciones de poemas clásicos, junto a poesías originales, le han dado prestigio, y un cognomento, el cisne del Anauco. Estudiaba por su propia cuenta francés e inglés.

En 1802, es nombrado Oficial Segundo de la Secretaría de la Capitanía General de Venezuela, en cuyo desempeño mereció honores, como el de Comisario de Guerra, otorgado en 1807. En 1808, con la introducción desde Trinidad de la imprenta de Mateo Gallagher y Jaime Lamb, Bello se convierte en el redactor de la Gaceta de Caracas. En 1810, ya en pleno inicio del movimiento autonómico, Bello es ascendido por la Junta Suprema a Oficial Primero de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Las pocas obras juveniles de Bello conservadas tienen fecha imprecisa. Compuso algunas poesías: el poema A la Vacuna, la oda Al Anauco; el soneto A una Artista; la égloga Tirsis habitador del Tajo umbrío; el romance A un Samán; la oda A la Nave, y los sonetos A la victoria de Bailén y Mis Deseos. Escribió también los dramas Venezuela consolada y España restaurada, así como el Resumen de la Historia de Venezuela, la más antigua prosa que poseemos del gran humanista.

El 10 de junio de 1810, en la corbeta inglesa "General Wellington", parte de Venezuela hacia Londres acompañando a Simón Bolívar y a Luís López Méndez, en la misión diplomática nombrada por la Junta de Gobierno de Caracas cerca del gobierno inglés. Permanecerá en Londres hasta 1829, pasando por épocas de penuria y estrecheces. Su amistad con Francisco de Miranda le permite el uso de su biblioteca, en Grafton Street, que fue una auténtica revelación cultural para Bello, pues aprovecha al máximo tan rico acervo humanístico. En 1813, solicita ser incluido en la amnistía que había acordado España a los patriotas americanos. En 1814, se casa con María Ana Boyland, de la que enviuda en 1821, de este matrimonio tiene tres hijos.

En 1822, es designado Secretario Interino de la Legación de Chile en Londres a cargo de Antonio José de Irisarri; participa en la fundación de la Sociedad de Americanos, que promovió la publicación de dos grandes revistas: la Biblioteca Americana (1823), y El Repertorio Americano (1826-1827). En 1824, se casa con Isabel Antonia Dunn, de cuyo matrimonio nacerán 13 hijos. En 1825, se encarga de la Secretaría de la Legación de la Gran Colombia. En 1826, es elegido Miembro de Número de la Academia Nacional, que se había creado en Bogotá. En 1828, se le nombra Cónsul General en París, pero decide trasladarse a Santiago de Chile en 1829.

Sus trabajos en Londres abarcan una considerable lista de asuntos políticos, diplomáticos y hacendísticos americanos a él confiados; investigó frecuentemente en el Museo Británico; completa sus conocimientos lingüísticos, filológicos y de historia literaria; se prepara en experiencias diplomáticas y en estudios de Derecho Internacional; se dedica a la enseñanza privada; dirige publicaciones; llena sus páginas con escritos de carácter enciclopédico; crea sus más grandes poemas originales, entre ellos la silva Alocución a la Poesía, que imprime en 1823 y la silva a La Agricultura de la Zona Tórrida , que ve luz en 1826. Elabora estudios de crítica y de historia literaria y filológica. Realiza traducciones del francés y del inglés, y elabora investigaciones sobre el idioma castellano (ortografía, etimología).

En 1829, es nombrado Oficial Mayor del Ministerio de Hacienda chileno; y en 1830, se le designa Rector del Colegio de Santiago. El mismo año se inicia la publicación de El Araucano, del cual fue el principal redactor. En 1831, inicia su actividad como maestro en su propio domicilio y en 1832, publica la primera edición de Los Principios del Derecho de Jentes que luego se transformó en Los Principios de Derecho Internacional. En este mismo año es nombrado miembro de la Junta de Educación y luego el Congreso de Chile lo declara ciudadano legal de ese país. En 1835, publica los Principios de Ortología y Métrica; en 1937, es elegido Senador de la República, y lo fue hasta su muerte. En 1840, empieza sus trabajos que culminarán en el Código Civil; en 1841, publica Análisis Ideológica de los Tiempos de la Conjugación Castellana y el poema El Incendio de la Compañía. En 1842, se funda la Universidad de Chile y Andrés Bello es su rector en 1843. En 1848, publica la Cosmografía o Descripción del Universo; en 1850, publica la Historia de la Literatura; en 1851, es designado Miembro Honorario de la Real Academia Española y, en 1861, Miembro Correspondiente.

La finalidad primordial del trabajo de Bello se puede sintetizar en el "proyecto civilizador" en pro de los países llegados a la independencia nacional, después de la dura lucha por conseguirla. La gran pregunta que Bello se formula, es sin duda, cuál debía ser la educación de cada pueblo, para desarrollar la cultura peculiar, equilibrada, sólida, totalizadora, a fin de construir el futuro. Además, su mayor preocupación fue cómo definir "las bases jurídicas del Estado". Sin embargo, la gran preocupación de Bello fue siempre la educación, su dedicación a los temas de la enseñanza desde la docencia superior hasta la escuela primaria y su interés por divulgar el conocimiento de las ciencias.

SIMÓN BOLÍVAR

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Ponte Palacios y Blanco nacido en Caracas el 24 de julio de 1.783, este General y estadista venezolano, caudillo de la emancipación americana, fruto del amor entre Juan Vicente de Bolívar y Ponte y María de la Concepción Palacios y Blanco vivió los primeros años de su vida con sus padres bajo el cuidado especial de una esclava de la familia llamada de cariño la Negra Matea.

Hacia el año de 1.790 muere el padre de Simón, para ese entonces, él era un jovenzuelo de 7 años vestido de raso verde y encajes, que miraba fríamente, cansadamente tal vez; a las señoras y a los caballeros que iban y venían por entre las grandes cortinas de seda, por los gabinetes de caoba o bajo los árboles del patio. Entre aquel rebullir de figuras de vez en cuando los ojos del niño se posaban en su madre, vestida de seda negra, pálida, bonita y siempre un poco enferma. En ese año es cuando Simón conquistó su primer caballo y los que le rodeaban se maravillaron viendo como se tenía en la silla. Durante cuarenta años, casi hasta su muerte los caballos acompañaron la vida de Bolívar.

De pronto el destino, por vez primera, deshizo una prenda de felicidad en las manos de un niño: tenía apenas nueve años cuando perdió a su madre, quien acaba de cumplir los 30, y a los quince se había casado con un hombre 30 años mayor que ella de este modo dejaba María a sus cuatro hijos huérfanos. Fue entonces cuando el tío Palacios se trajo al niño Simón a la ciudad y confió su educación a los clérigos. Caracas, aunque semejante a un jardín y situada en un hermoso valle, le pareció al muchacho solamente sucia y ruidosa; su hermano y sus dos hermanas vivían con otros parientes. Hacia 1.793 Simón Rodríguez admirador ferviente de Rousseau, decidió buscar un "Emilio" que fuese el hombre natural de Rousseau.

No se puede explicar, exactamente como sucediera en una novela, que le hayan puesto a el niño en sus manos por error o por indiferencia de su tío. Lo cierto, es que a partir de aquel día comenzó una nueva vida, muy solitaria para el muchacho gracias al estado natural en que lo colocó su nuevo maestro y amigo. Durante aquellos cuatro años de los que nos faltan datos precisos, el joven aprendió a dudar de todo lo que le habían enseñado y a aspirar a todas las ideas que se esparcían entonces por el mundo. Mucho tiempo después, Bolívar le escribió a Simón Rodríguez "No he podido jamás borrar siquiera una coma de las grandes sentencias que usted me ha regalado, siempre presentes a mis ojos intelectuales, las he seguido como guías infalibles".

Entre sus catorce y quince años el nuevo Emilio fue como el confidente ideal de cosas que hubieran horrorizado a su familia. De la noche a la mañana, el maestro no apareció más; se decía que estaba preso. Entonces el joven se sometió a prestar sus servicios a la milicia, en la que había entrado por consejo de su familia; llevó el uniforme del Rey el mismo que habían llevado sus abuelos y obtuvo el grado de subteniente.

El sucesor de Rodríguez como maestro de Bolívar, Andrés Bello (más tarde gran poeta), era apenas un poco mayor que su discípulo, pero nunca tuvo sobre el la influencia que alcanzó el primero y sus lecciones solo duraron un año. Bolívar tenía 15 años cuando, con mucho dinero y muchas cartas de recomendación, abandonó por primera vez su país, para transformarse en hombre de mundo más allá de los mares.

Así al tiempo conoció a una joven llamada María Teresa del Toro de quién a los 17 años se enamoró perdidamente Bolívar a pesar que ella era algo mayor que él. Con pasión se acogió a Bolívar a esta felicidad la primera que pudo alcanzar y anhelaba partir en seguida a vivir con aquella niña, un idilio romántico en la tierra de sus mayores. María Teresa fue sin duda, delicada, pálida y bella, con la represión de esas almas precoces cuya mirada melancólica parece presagiar el breve tiempo que han de vivir. Pocas veces la historia presenta en sus héroes sucesos tan fantásticos, de tan fabulosas realizaciones, como los de Bolívar, un alma en que se sigan tan de continuo la felicidad y la depresión, un alma tan escéptica entre todas las conquistas, con tantas dudas respecto a sus propias inclinaciones y sin embargo, tan temeraria siempre en un incesante designio de vencer al destino.

Cuando hubo vuelto de su estadía en París, pide como oficial del Rey permiso para casarse. Durante algunos meses vivió los etéreos sentimientos, el amor juvenil que se basta a si mismo. En los valles de Aragua, en la residencia campestre de sus padres, dejaron correr los días.

Súbitamente Teresa murió en Caracas, víctima de una fiebre violenta y brevemente Bolívar vio hundirse el cielo y parece que en el paroxismo del dolor sólo su hermano pudo rescatarlo, fue entonces cuando Bolívar a los 20 años confió a su hermano la administración de sus bienes y se embarcó de nuevo hacía el viejo continente, esta vez sin compañía; lo agitaban los sentimientos de desilusión y esperanza. En Europa asistió a la coronación de Napoleón, observó el debilitamiento de España a raíz de la invasión francesa y juró en el Monte Sacro en Roma (1805) que iba a dedicar el resto de su vida a liberar su país del yugo español.

Participó activamente en el movimiento de 1810, formó la junta del 19 de abril contraria al Consejo de Regencia de Cádiz de 1810, en compañía de Andrés Bello partió a Londres con el fin de recabar la ayuda inglesa para impedir el desembarco de los franceses. Caída Venezuela de nuevo bajo la dominación española Bolívar se vio obligado a huir a Curazao. Allí organizó un desembarco en Nueva Granada, y después de varios encuentros con los españoles entró en Caracas en octubre de 1813, donde fue proclamado el Libertador. Posteriormente a causa de nuevos contratiempos tuvo que refugiarse con su gobierno en Jamaica, donde escribió una célebre carta en la que justificaba las razones de la emancipación americana, de vuelta al continente convocó el Congreso de Angostura ante cuya Asamblea presentó un proyecto de la Constitución y propugnó la unión de Nueva Granada y Venezuela.

De forma inmediata reunió su ejército y se dirigió hacia territorio colombiano en cuya marcha tuvo que atravesar la Cordillera de Los Andes. Su resonante victoria sobre las tropas realistas de Boyacá (1819) le abrió las puertas de Bogotá donde recibido triunfalmente proclamó la República de Colombia, que comprendía Nueva Granada y Venezuela. Fue elegido con el primer presidente, aunque más nuevas empresas guerreras reclamaban su presencia. Él Perú a su vez luchaba por independizarse de la corona española, incorporada la provincia de Quito a la Gran Colombia, después de la entrevista de Bolívar con San Martín en Guayaquil (1822). El caudillo argentino renunció a sus poderes en favor del Libertador quien entró en Lima en 1823. Su lugarteniente Sucre obtuvo la victoria de Ayacucho y el mismo puso término a la dominación española en la Batalla de Junín (1824).

El Alto Perú quedó constituido en República que tomó en honor del Libertador, el nombre de Bolivia. De regreso en Colombia (1827). Bolívar había de asistir a la guerra civil que cuyo resultado fue la separación de Venezuela y Colombia (1829). Por otra parte, el Perú abolió la Constitución Bolivariana y la provincia de Quito y se constituyó en República independiente. Lleno de amargura al ver como se deshacía su obra renunció al poder en 1830 y se retiró a Santa Marta donde la noticia del asesinato de Sucre aceleró su propia muerte, acaecida el 17 de diciembre de 1.830. Excelente orador y escritor, debemos a su pluma algunos ensayos, como "Mi delirio sobre el Chimborazo" y gran cantidad de obras epistolares como "La carta de Jamaica".


ROMANTISISMO
FERMÍN TORO


Nace en El Valle (Distrito Federal) el 14 de julio de1806 y muere en Caracas el 23de diciembre de 1865

Político, diplomático, literato y educador venezolano. Fueron sus padres Antonio Rodríguez de Toro y Barba y Mercedes Blanco, hacendados de origen canario. Sus primeros conocimientos escolares los recibió del presbítero Benito Chacín. A los 10 años de edad, se traslada con su familia a Caracas a causa de la lucha emancipadora e inicia su formación autodidacta en la residencia de su pariente, el marqués del Toro. A los 22 años entró a trabajar como funcionario del Departamento de Hacienda, donde desempeñó cargos aduanales en La Guaira y la isla de Margarita, regresando a Caracas en 1831. Un año después se incorporó como diputado al Congreso Nacional, pronunciando un discurso en memoria del Libertador, en el que planteaba el traslado de sus restos al país. Sus primeros escritos aparecieron en 1837 en el periódico El Liberal, con su nombre o con los seudónimos de Emiro Kastos o de Jocosías. Posteriormente, escribió en El Correo de Caracas. En términos generales, los temas de sus escritos fueron literarios, políticos y didácticos, tales como Europa y América, Cuestión de imprenta y Los estudios filosóficos en Venezuela.

En 1839 fue nombrado secretario de Alejo Fortique en la misión diplomática que el gobierno le confió a éste en la corte inglesa. Fermín Toro permaneció hasta 1841 en Londres, donde perfeccionó sus conocimientos políticos y sociológicos, sin dejar a un lado su producción literaria. Una vez en Caracas, ocupó el cargo oficial mayor del Ministerio de Hacienda, donde ejercitó sus conocimientos de economía y elaboró entre 1842 y 1844, su obra Reflexiones sobre la Ley del 10 de abril de 1834, publicada en 1845. Durante este período se dedicó a la docencia y a colaborar con artículos literarios en los periódicos de la época, a la vez que se incorporó al grupo que dirigía El Liceo Venezolano, importante institución científico-literaria. En 1842 publicó por entregas la novela Los Mártires, considerada como la primera novela producida en el país; además de la misma escribió La viudad de Corintio y La Sibila de los Andes. Este mismo año presidió la comisión encargada de preparar en Caracas las honras fúnebres al Libertador, con motivo del traslado de sus restos desde Colombia, convirtiéndose además en el cronista que narró el acontecimiento al escribir la Descripción de los honores fúnebres consagrados a los restos del Libertador Simón Bolívar.

En 1844 fue a Nueva Granada como Ministro Plenipotenciario, con la finalidad de negociar un acuerdo sobre sus problemas limítrofes. El I de abril de 1846 Fermín fue ratificado como Ministro Plenipotenciario para efectuar en Madrid canje de ratificaciones relacionadas con el acuerdo de paz del 30 de marzo de 1845 entre España y Venezuela. Posteriormente, Fermín Toro viajó a España y llevó a cabo su cometido el 22 de junio de 1846, después de haber sido recibido el día 19 por la reina Isabel II. En abril de 1847 regresó al país, siendo nombrado de inmediato ministro de Hacienda por el presidente José Tadeo Monagas debido a la renuncia de José Félix Blanco. Al año siguiente se incorporó a las Cámaras Legislativas como diputado por Caracas, pero ante el asalto al Congreso del 24 de enero de 1848, renuncia a su cargo. En tal sentido, son célebres sus palabras dirigidas a quienes le solicitaron de parte del presidente Monagas (autor del asalto) volver al Congreso: «... Díganle ustedes al general Monagas que mi cadáver lo llevaran, pero que Fermín Toro no se prostituye...» A partir de este momento se retiró de toda actividad política, residenciándose en los Valles de Aragua, donde se dedicó a labores agrícolas y ganaderas, así como a profundizar sus conocimientos de botánica.

Años más tarde, participó en la Revolución de Marzo de 1858 encabezada por Julián Castro que derrocó a José Tadeo Monagas. Durante el gobierno de Castro Fermín Toro fue ministro de Hacienda y luego de Relaciones Exteriores. En este último cargo le tocó resolver el conflicto diplomático surgido en torno al cumplimiento del Protocolo Urrutia, el cual se comprometía a garantizar la integridad de las legaciones de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Brasil, los Países Bajos y España. A mediados de 1858 fue miembro de la convención Nacional de Valencia, la cual presidió y donde pronunció uno de sus más conocidos discursos sobre la forma de gobierno centro-federalista. Mientras se desarrollaba la Guerra Federal en 1860, fue enviado en misión diplomática a España, Francia e Inglaterra, con la finalidad de explicar la muerte y confiscación de bienes ciudadanos de estos países como consecuencia del conflicto bélico que estaba viviendo en territorio venezolano. En 1862, regresó y se retiró de manera definitiva de la escena política. Durante esta última parte de su vida, se dedicó a realizar investigaciones botánicas, cuyos manuscritos fueron recogidos y analizados por Adolfo Ernest en 1872, y a estudios sobre lenguas indígenas. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 23 de abril de 1876.

CECILIO ACOSTA


Nace en San de los Altos (Edo. Miranda) el 1 de febrero de 1818
Muere en Caracas el 8 de julio de 1881

Cecilio Acosta fue un Importante escritor, periodista y exponente del humanismo durante la segunda mitad del siglo XIX venezolano. Fueron sus padres Ignacio Acosta y Juana Margarita Revete Martínez. Nació en el seno de una familia pobre, situación que influye en su vida estudiantil, profesional y pública. Su primera formación estuvo a cargo del presbítero Mariano Fernández Fortique, quien luego se hizo famoso como orador, escritor y prelado. Dada la fecha de su nacimiento, Acosta formó parte junto a Juan Vicente González, Fermín Toro y Rafael María Baralt de la generación intelectual de la Independencia y la República. En 1831, ingresa al Seminario Tridentino de Santa Rosa (Caracas), donde inicia la carrera sacerdotal, el conocimiento de los clásicos, el dominio de la lengua latina y una serie de lecturas decisivas en la gestación de su pensamiento. En 1840, abandona los estudios eclesiásticos para estudiar filosofía y derecho en la Universidad Central de Venezuela. Aunque obtuvo el título de abogado, no cambió su situación económica.

En 1846 Cecilio Acosta sale a la palestra pública al dar a conocer en los periódicos La Época y El Federal sus reflexiones sobre la tensa situación del país dividido entre conservadores y liberales. A partir de este momento el pensamiento de Cecilio Acosta se caracteriza por enfatizar en el humanismo y el liberalismo. En tal sentido, los temas que a su juicio debían ser claves para el desarrollo del país eran entre otros la industria, la propiedad, la inmigración, la electricidad, la imprenta, el vapor, el telégrafo, así como los trabajos de síntesis histórica y discernimiento jurídico cuyo eje es la meditación sobre el progreso y lo civilizado, y el análisis de la instrucción que requería Venezuela para alcanzarlos. En 1848, siendo nombrado Secretario de la Facultad de Humanidades de la UCV, dicta las cátedras de Economía Política y de Legislación Universal Civil y Criminal (1853). En 1856, Cecilio Acosta publica uno de sus más importantes ensayos sobre la educación: Cosas sabidas y cosas por saberse. En 1857, sostiene una polémica con Ildefonso Riera Aguinagalde sobre la doctrina liberal. Por este tiempo mantiene una nutrida correspondencia con notables de Latinoamérica, España y Venezuela. Asimismo, se convierte en un ascendiente moral sobre las nuevas generaciones. En 1870, durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, aunque en la Universidad Central se hacía sentir el impacto del positivismo y el determinismo, Cecilio Acosta representa un norte para los jóvenes y un puente entre la tradición humanista de Andres Bello y las nuevas estéticas en ebullición. Muestras del afecto y respeto que despertó entre sus alumnos y contemporáneos fueron las expresiones de cariño de Lisandro Alvarado, científico humanista y el homenaje que le rinde José Martí a su paso por Caracas en 1881. A pesar de su importancia en la formación de los nuevas generaciones de intelectuales y científicos, Cecilio Acosta murió en la completa pobreza. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 5 de julio de 1937. Su obra se mantuvo dispersa hasta que en 1908 cuando se intenta una primera recopilación; pero es sólo a partir de 1940, se procede a la divulgación de su pensamiento por medio de antologías. En 1981 la Fundación La Casa de Bello preparó la edición de sus Obras completas.

JUAN VICENTE GÓMEZ


Nace en la Hacienda La Mulera (Edo. Táchira) el 24 de julio de 1857. Jefe militar, hombre de Estado, presidente de la República desde el 19 de diciembre de 1908 hasta el 17 de diciembre de 1935. Fueron sus padres Pedro Cornelio Gómez y Hermenegilda Chacón Alarcón. Juan Vicente Gómez, el más activo y eficaz colaborador de Castro, ejerció varias veces la presidencia provisional en las diversas ocasiones en que Castro se separó del gobierno. A fines de 1908, cuando Castro enfermo se ausentó a Europa, Gómez reaccionó contra él, se posesionó definitivamente del mando y se mantuvo en él, directa o indirectamente, por 27 años, hasta diciembre de 1935 fecha de su muerte, a la edad de 78 años. Durante ese largo período gobernó como dictador absoluto de Venezuela. Su gobierno ha sido el más duro y trágico que ha sufrido el país en toda su historia.

Al igual que otros caudillos en el poder, Gómez hizo reformar varias veces la constitución para alargar el período de gobierno y permitir la reelección. Desde 1908 el Congreso lo nombró Presidente Provisional; y luego, sucesivamente, Presidente Constitucional para los períodos 1910-1915; 1915-1922; 1922-1929, y 1929-1936. Para este último período fingió no aceptar y recomendó al Dr. Juan Bautista Pérez a quien el Congreso nombró inmediatamente. Pero en 1931 Gómez lo hizo renunciar y se encargó de la Presidencia hasta su muerte. Durante su gobierno se separó varias veces de la Presidencia; pero manteniendo el cargo de Comandante en Jefe del Ejército. De agosto de 1913 a enero de 1914, encargó de la Presidencia al Dr. José Gil Fortoul; y en el período de 1915 a 1922, al Dr. Victoriano Márquez Bustillos.

En el gobierno de Gómez el nepotismo, la codicia y el enriquecimiento del dictador y de sus allegados, llegaron a extremos inauditos en la historia nacional. Hermanos, hijos y demás familiares ocuparon altos cargos en el gobierno. Gómez superó a los caudillos que le precedieron en eso de aprovechar el poder para enriquecimiento propio. Fue el más grande propietario territorial: sus hatos se extendían en centenares de miles de hectáreas y lo convirtieron en el principal proveedor de carne de todo el país; tenía más del 60% de todo el ganado de Venezuela; el juego fue legalizado y pasó a ser un monopolio de la familia Gómez; también monopolizó la navegación fluvial y costanera; la electricidad en varias ciudades; ingenios de azúcar, haciendas de café y cacao; pequeñas industrias de telas, jabones, cigarrillos, velas, vidrio, aceites, hoteles, etc. Cuando murió en 1935 sus bienes en el país y sus depósitos en bancos extranjeros alcanzaban varios centenares de millones de bolívares.

Características del Gobierno de Gómez

Gómez continuó y terminó el proceso de liquidación de los caudillos iniciado en los días de Guzmán Blanco, y que Castro había conducido de manera exitosa con medidas eficaces en lo que respecta a modernización del ejército y dotación de equipo. Para ello Gómez se apoyó en un sólido poderío militar en comparación con las fuerzas de que podían disponer los caudillos. Completó la modernización del ejército emprendido por Castro. Desde 1911 fue reorganizada la escuela militar de Caracas, para la formación de militares de carrera que sustituyeron poco a poco a los viejos jefes improvisados de las revoluciones. Se trajeron instructores militares extranjeros y se mantuvo y mejoró la dotación conveniente de armamento moderno. En 1920 se creó la escuela de aviación militar de Maracay, se adquirieron aviones y se trajeron instructores franceses y alemanes para la misma. En 1926 se promulgó una ley de servicio militar obligatorio. Se introdujeron los primeros automóviles y se inició la llamada "'política de carreteras" del régimen mediante la construcción, de caminos de seis a siete metros de ancho, algunos de los cuales fueron luego pavimentados con macadam y posteriormente con asfalto. Las primeras de estas vías, fueron la carretera Caracas-La Guaira; la carretera trasandina de Caracas a la frontera con Colombia; y la carretera de Caracas a Soledad, en la costa del Orinoco; de Caracas a Maracay; de Maracay a Ocumare de la Costa, etc. Estas carreteras teñían por finalidad facilitar la movilización del ejército en el interior; pero contribuyeron poderosamente a la integración nacional y a liquidar el aislamiento de las regiones del país, cuya supervivencia. Maracay (Edo. Aragua) 17 de diciembre de 1935.

EDUARDO BLANCO (1838-1912)

Eduardo Blanco es, sin duda, una de las figuras más resaltantes dentro del panorama de la literatura nacional. Sus obras fundamentales son Venezuela Heroica y Zárate. El primero es un libro de estructura compleja. Tiene lo sui géneris de lo personal. El marco general de la obra es la historia en una concepción romántica. Pero en el fondo hay otros elementos finamente disueltos, que pueden aflorar fácilmente en un análisis detenido. Por ejemplo, hay algo de novela en los cuadros llenos de colorido de las batallas y las epopeyas bien logradas, sólo comparables con los de Juan Vicente González en su Biografía de José Félix Ribas. Así que no es historia pura y simple, el cuadro Las Queseras, por ejemplo. Allí hay vigor, vida, movimiento, propios de la novela. Por otra parte, en Venezuela Heroica hay un clima poético. Se ha dicho que el libro es un gran poema de nuestra gesta emancipadora. Hay mucho de verdad en esa afirmación. A pesar de lo marcadamente épico del libro, de lo puramente objetivo, de vez en cuando, se viven intensos momentos de lirismo. Porque Eduardo Blanco se entusiasma y hace vibrar las más escondidas fibras del alma humana. Sus cuadros tienen una virtuosa vitalidad inigualable.

En cuanto a Zárate, podemos decir que es la producción narrativa que mayor consistencia ofrece dentro de los títulos publicados por Eduardo Blanco. Ciertos rasgos objetivos y sicológicos, acercan la novela al hallazgo de lo nacional. Sin embargo, Blanco no podía liberarse por arte de magia de la pesada influencia romántica y en la mayor parte de la obra campean los desaciertos de dicha escuela, tanto en el estilo como en el comportamiento de los personajes. Blanco en todas sus producciones hace gala de un ampuloso estilo, grandilocuente, aprendido de Víctor Hugo y sus demás pintores de la escuela romántica. Y aun cuando en Zárate tiene el acierto de moderar en cierta forma sus arranques épicos, no lo consigue sustancialmente.


MODERNISMO

EL COJO ILUSTRADO

El nombre de la revista El Cojo Ilustrado proviene de uno de los fundadores de la empresa promotora de la publicación, Manuel María Echezuria, quien era cojo. Jamás la cojera de un hombre ha sido tan afortunada como la de Echezuria, quien desprendido de prejuicios, toma su defecto físico para denominar sus obras, entre las cuales destaca El Cojo Ilustrado. Su primer número data el 1 de enero de 1892 y el último tiene fecha de 1 de abril de 1915. A la denominación comercial El Cojo le agregaron la palabra Ilustrado en la oportunidad de poner en circulación el periódico que tuvo el mérito de ser uno de los primeros que se instaló en Venezuela con un taller de fotograbado mecánico.

Algunos estudiosos del tema han dicho que lo de Ilustrado se refería a las magnificas y abundantes ilustraciones que adornaban la publicación.
Anteriormente en Maracaibo existió un mensuario dirigido por Manuel López Rivas con el nombre de "El Zulia Ilustrado" (1888-1891). Este desapareció en diciembre de 1891, es decir, un da antes de publicarse la primera edición del quincenario caraqueño.

Existe mucha semejanza entre los dos periódicos; en el de Caracas se encontraron algunos de los colaboradores de la publicación zuliana. "El Cojo" puso en acción recursos más poderosos que su predecesor El Zulia Ilustrado, por su temario de carácter nacional e internacional, según Raydan.
Su primer número data del 1 de enero de 1892 y el último tiene fecha de 1 de abril de 1915. La revista tuvo una duración de 23 años en circulación desde el siglo XIX hasta principios del siglo XX.

CARACTERSTICAS PERIODÍSTICAS DE LA REVISTA

"El Cojo Ilustrado" contaba con más de tres mil (3000) suscriptores en Venezuela y en el exterior. El abono mensual por dos 2 revistas era de cuatro 4 bolívares y el número suelto valía 2 bolívares. El formato de la revista meda 32 por veintitrés 23 centímetros, con 16 páginas a 3 columnas. Jamás fue contraria a los gobiernos, mantenía una línea fundamentalmente cultural.

Posea una sección biográfica y enciclopédica. Resaltaba, a través de sus fotógrafas, la Venezuela del siglo XIX y comienzos del XX. En ella encontraba por números gran cantidad de fotograbados, partituras musicales, fotografías, manuscritos, poesías y publicidad al final de cada ejemplar.

MANUEL DÍAZ RODRÍGUEZ

Nace en Chacao (Edo. Miranda) el 28 de febrero de 1871 y muere en Nueva York (Estados Unidos) el 23 de agosto de 1927

Escritor, médico, periodista y político. Es considerado por muchos estudiosos como uno de los mayores representantes de la prosa modernista hispanoamericana. Fueron sus padres Juan Díaz Chávez y Dolores Rodríguez, inmigrantes canarios llegados a Caracas en 1842. En 1891 se gradúa como médico en la Universidad Central de Venezuela. En cuanto a su iniciación literaria, la misma data de la última década del siglo XIX cuando viaja por distintos países de Europa (1892-1896). En tal sentido, vive en París y en Viena, y realiza visitas ocasionales a Italia. A su regreso a Venezuela (1896), publica Sensaciones de viaje. Éste, su primer libro, incluye un artículo publicado anteriormente en El Cojo Ilustrado, "Alrededor de Nápoles", en el cual se manifiesta su distanciamiento modernista. En 1897 se editan sus Confidencias de psiquis y en 1898 aparece De mis romerías, último libro del ciclo de viajes. También publicados en El Cojo Ilustrado, "Los cuentos de color" son finalmente reunidos en un volumen que aparece en 1899. Ese mismo año se casa en Caracas con Graziella Calcaño y viaja nuevamente a París. En este período el escritor se apartará de los temas foráneos para plasmar en su primera novela, Ídolos rotos (1901), precisamente el conflicto de quien vuelve de tierras lejanas y confunde a Caracas con una Florencia venida a menos.

En 1902 publicó Sangre patricia, otro retrato del desarraigo donde el ausente muere en el viaje de regreso, sin alcanzar las costas modernas. Tras publicar esta segunda novela y a raíz de la muerte de su padre, Díaz se hace cargo de la hacienda heredada, situada en los alrededores de Chacao. Entre 1903 y 1908 comparte su tiempo entre las labores agrícolas y literarias. Finalmente pone fin a su retiro rural con la publicación de Camino de perfección, libro donde expone la realización de su ideal literario: el ajuste perfecto entre la idea y la palabra. En 1909 entre a dirigir el diario El Progresista y es nombrado vicerrector de la Universidad Central de Venezuela. Director de Educación Superior y de Bellas Artes en el Ministerio de Instrucción Pública (1911), ministro de Relaciones Exteriores (1914), Senador por el estado Bolívar (1915) y ministro de Fomento (1916), es nombrado ministro plenipotenciario de Venezuela en Italia (1919-1923). En 1921, publica su última novela, Peregrina o el pozo encantado. Presidente del estado Nueva Esparta (1925) y presidente del estado Sucre (1926), viaja a Nueva York en 1927 para tratarse una afección en la garganta, muriendo lamentablemente en dicha ciudad. Sus libros de viajes, el conflicto del desarrollo plasmado en sus novelas, su marcado "preciosismo" o "estilismo", el hondo psicologismo de su narrativa, introducen a la literatura venezolana de su época un aire de vigencia y universalidad en momentos en que aquélla se encontraba todavía circunscrita al costumbrismo y la visión aldeana. Díaz Rodríguez es considerado por muchos como uno de los más altos representantes de la prosa modernista en nuestro país e Hispanoamérica. En 1926 fue incorporado como miembro de la Academia Nacional de la Historia.

PEDRO EMILIO COLL

Nace en Caracas el 12 de julio de 1872 y muere en Caracas el 30 de marzo de 1947.

Ensayista y periodista. Contribuyó junto a Luis Manuel Urbaneja Achelpohl a la incorporación del modernismo en la literatura venezolana. Fueron sus padres Pedro Coll Otero y Emilia Núñez Márquez. Pariente del poeta Jacinto Gutiérrez Coll. En la Imprenta Bolívar, propiedad de su padre, tuvo contacto en su juventud con algunos de los más importantes escritores de la época. Las narraciones y cuentos infantiles que le relataba su vieja aya Marcolina, despertaron según él mismo, su interés por las letras. La primaria la cursó en el colegio La Paz de Caracas, dirigido por Guillermo Tell Villegas. A los 22 años tras abandonar los estudios universitarios, fundó junto con Luis Urbaneja Achelphol y Pedro César Domínici, la revista Cosmópolis (1894-1895), publicación que es considerada como la iniciadora del movimiento modernista en la literatura venezolana. Entre 1895 y 1907, fue colaborador de El Cojo ilustrado donde publicó una serie de cuentos, entre ellos El diente roto considerado como un clásico del género.

En 1896, publicó su primer libro titulado Palabras, una recopilación de ensayos sobre arte y educación. De 1897 a 1899, se desempeñó como cónsul de Venezuela en Southampton, teniendo a su cargo durante este tiempo la sección "Letras Hispanoamericanas" de la revista Le Mercure de France, editada en París. En julio de 1899, regresa a Venezuela, y al año siguiente, es nombrado director en el Ministerio de Fomento. En 1901, publica otra recopilación de ensayos sobre temas literarios bajo el título de El Castillo de Elsinor. En 1911, fue incorporado como individuo de número de la Academia de la Lengua. Ministro de Fomento en 1913, fue nombrado cónsul general de Venezuela en París en 1915 y luego, secretario de la Legación de Venezuela en Madrid de 1916 a 1924. Entre 1924 y 1926 fue Fiscal de Bancos y senador por el estado Anzoátegui, hasta que en este último año le toca asumir la presidencia del Congreso Nacional. En 1927, aparece La escondida senda, título que representa su tercera recopilación de ensayos, esta vez de carácter histórico. Trabajó como inspector de consulados en Europa de 1927 a 1933. En el año de 1934 ingresó como individuo de número de la Academia Nacional de la Historia, institución en la que laboró como bibliotecario en 1941. En 1948, fue publicada en forma póstuma su obra El paso errante, la cual era una selección para la Biblioteca Popular Venezolana del Ministerio de Educación.


RUFINO BLANCO FOMBONA


Nace en Caracas el 17de junio de 1874 y muere en Buenos Aires el 16 de octubre de 1944.

Importante escritor y político venezolano de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Fueron sus padres Rufino Blanco Toro e Isabel Fombona. Los estudios primarios y medios los cursó en los colegios Santa María y San Agustín de Caracas. En 1889, se graduó de bachiller e ingresó a la Universidad Central de Venezuela para estudiar derecho y filosofía; estudios que abandona al poco tiempo para ingresar en la Academia Militar (1891). En 1892, participa en la Revolución Legalista, tras lo cual viajó a Estados Unidos (1892-1895) como cónsul de Venezuela en Filadelfia. De regreso a Venezuela se incorpora como colaborador de El Cojo Ilustrado. En 1895, es publicado su primer escrito impreso, el poema "Patria". En 1896 se desempeña como agregado de la Legación Venezolana en Holanda. Regresa a Venezuela en 1898 y al año siguiente, publica su primer libro Trovadores y trovas. En 1899 actúa como cónsul de Santo Domingo en Boston. Al tomar el poder Cipriano Castro el 23 de octubre de 1899, lo nombra secretario general del estado Zulia (1900); en Maracaibo publicó su panfleto De cuerpo entero.

Entre 1901 y 1904 fue cónsul de Venezuela en Ámsterdam, y de regreso al país fue designado como gobernador del territorio federal Amazonas en 1905. Durante esta gestión se opuso al monopolio del caucho que se llevaba a cabo en la región, lo que le costó ser acusado y detenido por un tiempo. En la prisión de Ciudad Bolívar, escribió una de sus novelas más conocidas El hombre de hierro. Luego de ser liberado vuelve a Europa donde vive entre 1906 y 1908. Derrocado el régimen de Cipriano Castro, ocupó como diputado, la Secretaría de la Cámara de Diputados. No obstante, al poco tiempo comenzó a realizar severas críticas al gobierno de Juan Vicente Gómez, que produjeron su encarcelamiento en La Rotunda por un año (1909-1910) y luego enviado al destierro hasta 1936. Su exilio lo llevó a vivir en París (1910-1914), y luego en Madrid (1914-1936). En España continuó su labor como escritor, perteneciendo a este período el panfleto antigomecista Judas capitolino (1912); 2 tomos de su diario La novela de dos años (1929) y Camino de imperfección (1933); varios estudios críticos como los que aparecen en Grandes escritores de América (1917) o en El modernismo y los poetas modernistas (1929); crónicas como las que se presentan en La lámpara de Aladino, o estudios históricos como El conquistador español del siglo XVI (1921). En 1925, su nombre fue propuesto para el otorgamiento del Premio Nobel de Literatura. Durante su permanencia en el exterior, ejerció diversos cargos públicos: cónsul del Paraguay en Toulouse (1918-1925), en Lyon (1927) y en Lérida (1928-1932). Restablecida la República en España (1931), se desempeñó como gobernador de las provincias de Almería (1932) y Navarra (1933). Dos años después de la muerte de Gómez (17.5.1935) regresa a Venezuela. En 1939, siendo presidente del estado Miranda, fue incorporado como individuo de la número de la Academia Nacional de la Historia. Posteriormente, entre los años 1939 y 1941, fue ministro de Venezuela en Uruguay. Los últimos años de su vida los dedicó al estudio de la figura de Bolívar, publicando los siguientes títulos: Bolívar y la guerra a muerte, El espíritu de Bolívar y Mocedades de Bolívar. Murió cuando viajaba por Argentina, por lo que sus restos fueron repatriados y enterados en el Cementerio General del Sur, el 8 de diciembre de 1944. El 23 de junio de 1975 sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional.


CRIOLLISMO


LUIS MANUEL URBANEJA


Nace en Caracas el 25 de febrero de 1873 y muere en Caracas el 5 de septiembre de 1937.

Escritor y periodista, es considerado por muchos como el iniciador del cuento moderno venezolano. Fueron sus padres el general Luis María Urbaneja e Isabel Achelpohl. Cursó estudios en el colegio Santa María el cual egresó en 1888. En 1890 ingresó en la Universidad Central de Venezuela para cursar estudios de derecho, los cuales no concluyó. Figura junto a Pedro Emilio Coll y Pedro César Domínici entre los fundadores de la revista Cosmópolis cuyo primer numero circuló el 1 de mayo de 1894; desde el comienzo esta publicación fue uno de los voceros del movimiento modernista en Venezuela. En 1896, recibió el primer premio del concurso de cuentos de la revista El Cojo ilustrado, por su relato "Flor de Selva". Entre 1896 y 1898 fue un asiduo colaborador de esta revista, en la que publicó numerosos cuentos. Tras el fraude electoral perpetrado en 1897 contra el general José Manuel Hernández, el Mocho, se incorporó en el alzamiento de los liberales nacionalistas (1898). En el gobierno de Cipriano Castro, ejerció el cargo de fiscal de instrucción pública en Valencia (1900-1905) y, en Caracas, trabajó en la Secretaría de la Corte Federal y de Casación (1905-1910).

Durante el régimen de Juan Vicente Gómez se mantuvo al margen de la política; siendo nombrado a la muerte de Gómez, director de la Escuela de Arte Escénico y de la Biblioteca Nacional (1936). Entre 1910-1911 se desempeñó como codirector junto a Alejandro Fernández García, de la revista Alma Venezolana. En 1916 obtuvo en Buenos Aires el primer premio en el Concurso de Novelas Americanas con la más representativas de sus obras: En este país... Convirtiéndose en el primer escritor venezolano en recibir un galardón internacional. En 1922 apareció su principal creación como cuentista: Ovejón...; el cual fue publicado por primera vez por José Rafael Pocaterra en la "novela semanal", serie que se editaba en Caracas. En 1927, publicó el novelín El tuerto Miguel. En 1937, apareció su segunda novela La casa de las cuatro pencas. Después de su muerte, su esposa se convirtió en una celosa conservadora de su obra; debiéndose a ella la primera recopilación orgánica de sus escritos El criollismo en Venezuela (1945). Con el tiempo, sus papeles fueron donados por su familia al Centro de Estudios Literarios de la Universidad Central de Venezuela. En 1973 fueron publicadas sus Obras completas. Su obra se caracterizó por la incorporación del realismo y las formas naturalistas de la ficción, lo que le permitió a Urbaneja Achelpohl destacar "lo criollo" como propuesta estética coherente.


FRANCISCO LAZO MARTÍ

Nace en Calabozo, el 14 de marzo de 1869. Cuando concluye sus estudios de bachillerato, se dirige a Caracas y se inscribe en la Facultad de Medicina de la Universidad de Caracas, donde se gradúa de médico en 1890.

Durante el gobierno de Juan Vicente Gómez ejerce diversos cargos políticos y en 1913 llega a ser Presidente Provisional de Venezuela. Durante el gobierno de Cipriano Castro es nombrado Senador del Congreso de la República, Defensor de los Derechos de la Mujer y del Niño, y Ministro de Instrucción Pública, cargo a través del que contribuye con la implantación de importantes reformas educativas.

Se dirige a los Llanos y allí comienza a ejercer su carrera curando enfermos en Apure, Barinas y Portuguesa, en medio de luchas y combates. Los duros acontecimientos de la Revolución Legalista, conducida por Joaquín Crespo, y de la Revolución Liberal Restauradora, al frente de Cipriano Castro, son muy duros. Martí expresa su descontento ante la guerra incesante a través de la poesía, a la que se dedica en sus ratos libres.
Silva criolla es uno de los poemas emblemáticos de la literatura venezolana. En él Lazo Martí expresa sus emociones e ideales, inspirado en la naturaleza y la vida campesina que lo rodea ―principalmente su gran admiración por la vida del campesino y a la abnegación del llanero―. También dedicó sus versos al amor familiar. Francisco Lazo Martí es considerado uno de los más destacados poetas venezolanos de todos los tiempos y en su memoria se conceden actualmente varios Premios Nacionales de Literatura. Muere en Maiquetía, estado Vargas, el 9 de enero de 1909.

NARRATIVA VENEZOLANA

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