miércoles, 16 de julio de 2008

UNIDAD IV. CONOCER LOS PRINCIPALES Y MAS REPRESENTATIVOS EXPONENTES DE LA NARRATIVA VENEZOLANA

BIOGRAFÍA DE AUTORES VENEZOLANOS

Arturo Uslar Pietri

Nace en Caracas el 16 de mayo de 1906.
Muere en Caracas el 26.2.2001.

Es considerado por muchos como uno de los más grandes intelectuales de Hispanoamérica. A sus 94 años es una fuente de consulta obligatoria a la hora de emprender un estudio del siglo XX venezolano, debido tanto a la amplia obra que desarrolló en los ámbitos literario, histórico y político; así como por su participación directa en los más importantes sucesos de la Historia Contemporánea de Venezuela. Lejos de lo que comúnmente se piensa, Uslar Pietri nació en una familia de modestos recursos.

Fueron sus padres el militar Arturo Uslar Santa María y Elena Pietri. Cursó estudios primarios en el Colegio Francés de Caracas (1913-1916) y en la "Escuela Federal de Varones" de Maracay (1916-1919). El bachillerato lo hizo en la Escuela Federal "Felipe Guevara Rojas" de Los Teques (1923-24.) Contando apenas con 14 años comenzó su carrera literaria escribiendo en periódicos aragüeños. Posteriormente colaboró en revistas caraqueñas con figuras tales como Miguel Otero Silva, Fernando Paz Castillo y Pedro Sotillo; con quienes además fundó en 1928 la Revista Válvula, órgano del movimiento vanguardista. En ese mismo año, publicó su primer libro "Barrabás y otros relatos". Graduado de Doctor en Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela (1929), viajó a Francia como Agregado Civil a la legación de Venezuela en París; lugar donde escribió su primera gran obra: Lanzas Coloradas, la cual publicó en Madrid en 1931.

Después de la muerte de (17.12.1935), se inició un intenso debate ideológico acerca del camino que debía tomar la sociedad venezolana. A su regreso de Europa, Uslar Pietri se incorporó de inmediato a este interesante clima político, escribiendo una serie de editoriales en el diario caraqueño Ahora, entre los cuales destaca uno de sus más famosos y aún vigentes ensayos: "Sembrar el Petróleo" (14 de julio de 1936). El 19 de julio de 1939, fue nombrado Ministro de Educación; cargo desde el cual desarrolló una vasta labor en la transformación de la educación venezolana e incluso refrendó la primera Ley Orgánica de Educación del país. Miembro fundador del Partido Democrático Venezolano (PDV), cuyos estatutos y programa redactó, fue elegido Diputado a la Asamblea Legislativa por el Distrito Federal en 1944.

Ministro de Relaciones Interiores cuando se produjo el Golpe de Estado que derrocó al Presidente Isaías Medina Angarita (18.10.1945), fue expulsado del país, por lo que se residenció en Nueva York, donde ejerció el cargo de profesor de la Cátedra de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Columbia. A partir de 1948 comenzó a publicar en el diario caraqueño "El Nacional" la columna "Pizarrón", la cual publicó de manera ininterrumpida por 50 años hasta el 4 de enero de 1998. Ganador del Premio de Cuentos del diario "El Nacional" con su obra "El Baile de Tambor" (1949), retornó al país en 1950, y fue designado al año siguiente director del Papel Literario de "El Nacional". En 1953, a los pocos meses de haberse establecido la televisión en Venezuela, Uslar Pietri inició a través de Radio Caracas Televisión una serie de programas, los cuales tituló "Valores Humanos", en los que divulgó la vida de numerosos personajes que dejaron una profunda huella en la historia y cultura universal. Con estos programas Uslar se convirtió en el primer intelectual venezolano que utilizó la TV como medio difusor de la cultura. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura (1952-1953) por su obra "Las Nubes".

Con el retorno de la democracia, luego de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (23.1.1958), Uslar Pietri reinició su actividad política. En ese año fue elegido Senador por el Distrito Federal, como miembro independiente del partido Unión Republicana Democrática (URD). Más tarde, lanzó su candidatura presidencial para las elecciones de 1963, apoyado por el Movimiento Republicano Progresista (MRP). En esos comicios obtuvo el 16.1% de la votación nacional y el 39% de la votación del Distrito Federal, lo que le permitió ser elegido nuevamente Senador por dicha entidad para el período 1964-1969. Fundador del partido Frente Nacional Democrático (FND) y como presidente de dicha organización (1964), apoyó al gobierno de Raúl Leoni, formando parte de la alianza que se conoció como "Amplia Base". En las elecciones presidenciales de 1968 fue elegido nuevamente Senador por el Distrito Federal esta vez en las planchas de su partido FND, cargo que compartió con la dirección del diario El Nacional. En 1971 recibió el Premio Nacional de Periodismo y, el año siguiente, el Ministerio de Información y Turismo de España le otorgó el Premio Hispanoamericano de Prensa "Miguel de Cervantes".

Luego de retirarse de la actividad política, viajó a París como Embajador Delegado Permanente ante la UNESCO (1975). En ese cargo permaneció hasta 1979, cuando renunció y regresó al país para dedicarse con ahínco a la divulgación de la Historia de Venezuela a través de sus programas de televisión "Valores Humanos" y "Cuéntame a Venezuela". En 1982 recibió por segunda vez el Premio Nacional de Literatura, en esta oportunidad por su novela "La Isla de Robinson". En 1990 le fue otorgado el Premio "Príncipe de Asturias", Mención Letras, por su condición de "creador de la Novela Histórica Moderna Latinoamericana", y al año siguiente, el Premio Internacional de Novela "Rómulo Gallegos", por su obra "La Visita en el Tiempo", convirtiéndose de esta manera en el primer venezolano que obtiene este galardón.

Teresa de La Parra (Ana Teresa Parra Sanoja)

Nace en París el 5.10.1889
Muere en Madrid el 23.4.1936

Escritora venezolana, fue conocida bajo el seudónimo de Teresa de la Parra. Fueron sus padres Rafael Parra Hernáiz e Isabel Sanoja. De apenas 3 años viene a Venezuela con su familia, la cual se instala en una hacienda de Tazón, en las cercanías de El Valle (Dtto. Federal). En 1906, al morir su padre, Ana Teresa viaja a España donde cursa estudios en el colegio Sacré Coeur de Valencia. En 1915, luego de culminar estudios en dicha institución se dirige a París donde permanece algún tiempo antes de regresar a Caracas. Para este tiempo ya había comenzado su carrera literaria, al escribir varios cuentos firmados con el seudónimo de "Frufrú". En 1924 se hace merecedora del primer premio en un concurso de escritores por su novela Ifigenia, que es publicada ese mismo año por el Instituto Hispanoamericano de Cultura Francesa en París.

En 1927 viaja a Cuba para representar a Venezuela en la Conferencia Interamericana de Periodistas con una disertación titulada "La influencia oculta de las mujeres en el Continente y en la vida de Bolívar". Luego, invitada por el gobierno de Colombia, dicta en ese país una serie de conferencias que tienen como tema la "Importancia de la mujer durante la Colonia y la Independencia". En 1928 regresa a Europa donde comienza a escribir su segunda novela Memorias de Mamá Blanca. En 1929, está de vuelta en Venezuela pero al poco tiempo, enferma de tuberculosis, se traslada a Suiza para internarse en un sanatorio, donde reside, casi hasta su muerte. En relación a su novela Ifigenia, en la misma se plantea el drama de la mujer frente a una sociedad que como la de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, no le permitía expresar sus ideas ni elegir su destino. En cuanto a las Memorias de Mama Blanca, en la misma se recrea el ambiente de su niñez, mostrando personajes y costumbres en el ambiente de una hacienda de caña de azúcar.

En términos generales, ambas obras están inscritas en el ámbito de la "novela psicológica", la cual se caracteriza por el estudio interior que se hace de los caracteres. Asimismo, en su novela Ifigenia introduce el "tiempo existencial", alargando el tiempo cronológico mediante el fastidio experimentado por su protagonista: Ifigenia. Uno de los principales aportes de Teresa de la Parra a la literatura venezolana, radica en la introducción del humor y la ironía en su obra, lo cual contrastaba con el tono serio y amargo de la literatura de la época. Por otra parte, su obra tiene una importancia histórica ya que permite apreciar los defectos de una sociedad decadente y llena de prejuicios, tal como era la Venezuela gomecista, en la que se experimentaban las luchas entre las tradiciones y los viejos prejuicios con la vida moderna y sus costumbres nuevas. En definitiva Teresa de la Parra ha sido considerada como una de las más importantes escritoras hispanoamericanas. En 1947 sus restos fueron trasladados a Caracas e inhumados en el Cementerio General del Sur. Posteriormente, el 7 de noviembre de 1989 fueron sepultados en el Panteón Nacional.

Rómulo Gallegos

Nace en Caracas el 2.8.1884
Muere en Caracas el 7.4.1969.

Escritor, educador, político y Presidente de la República (febrero-noviembre 1948), quizás con Rómulo Gallegos se frustró de nuevo la experiencia de tener al frente del país a un hombre de alta talla intelectual. En tal sentido, con Gallegos se puede decir que se repitió lo acontecido con el doctor José María Vargas, quien siendo presidente y uno de los personajes más preparados de su tiempo, fue derrocado el 14 de julio de 1848 por el movimiento liderado por Santiago Mariño denominado como la "Revolución de las Reformas".

Fueron sus padres Rómulo Gallegos Osío y Rita Freire Guruceaga. En 1894 ingresó al Seminario Metropolitano con la finalidad de comenzar su educación primaria, no obstante, la muerte de su madre acaecida el 13 de marzo de 1896 y la necesidad de ayudar a su padre a sostener su hogar, le obligan a abandonar dicha institución. La educación primaria finalmente la culmina entre 1898 y 1901, en el colegio Sucre. Posteriormente, en 1904 recibe el título de bachiller. En ese mismo año, se inscribe en la Universidad Caracas para cursar la carrera de leyes, la que abandona en 1905 por haber encontrado su verdadera pasión: la escritura. En tal sentido, ya desde 1903 Gallegos había comenzado lo que sería una larga y fructífera carrera como escritor, al redactar junto a F.S. Bermúdez, el semanario El Arco Iris; en el que además publicó lo que fue uno de sus primeros ensayos, titulado:"Lo que somos". Cuando el 31 de enero de 1909 aparece el primer número de la revista La Alborada, de la cual es uno de los redactores, publica el artículo "Hombres y principios", siendo en esta publicación donde Gallegos escribió algunos de sus ensayos más conocidos.

En enero de 1912 fue designado director del Colegio Federal de Varones de Barcelona, ciudad desde donde se casa por poder (15.4.1912) con su novia Teotiste Arocha Egui, ceremonia que se realizó en el Valle (Caracas). El 4 de junio del mismo año muere su padre, por lo que decide regresar a la capital, donde es nombrado subdirector del Colegio Federal de Caracas, el cual sería más tarde liceo Caracas (hoy liceo Andrés Bello). En esta institución permanece hasta 1918, fecha en que pasa a la Escuela Normal, volviendo como director al ya liceo Caracas (1922-1930). Durante esta segunda estadía en dicha institución, conoció a muchos de los que 20 años después le instarían a encabezar la fundación de Acción Democrática (1939). Entre los personajes que pasaron por las aulas del liceo Caracas se encontraban entre otros: Raúl Leoni, Rómulo Betancourt, Jovito Villalba, Armando Zuloaga Blanco, Miguel Otero Silva y Edmundo Fernández.

En 1920, contando con apenas 36 años, es publicada su primera novela El Último Solar, que en 1930 sería reeditada con ciertas alteraciones bajo el nombre de Reinaldo Solar. Se puede decir que a partir de la publicación de esta primera obra, la carrera literaria de Gallegos empezó a cobrar fuerza y a afianzarse progresivamente. En tal sentido, en 1929 durante un viaje a Europa experimenta el éxito de la que es considerada su novela más importante Doña Bárbara, lo que además coincidió con una oferta de Juan Vicente Gómez para ocupar un puesto en su gobierno y con la enfermedad de su esposa Teotiste. Asimismo en Barcelona (España), concluyó 2 de sus obras magnas: Cantaclaro (1934) y Canaima (1935). Después de la muerte de Gómez (17.12.1935) regresó a Venezuela, iniciando junto a muchos de sus antiguos alumnos, una carrera política que lo llevaría a la Presidencia de la República en 1948.

Estudiosos de su vida y obra señalan que el momento en que Gallegos se inserta en el mundo de la política coincide-debido al descuido de su trabajo narrativo por la militancia política-con un declive en el vigor creativo de su obra. Es por esto que aunque publicó algunos libros durante este tiempo, ninguno igualó a la trilogía compuesta por Doña Bárbara, Canaima y Cantaclaro. Como ejemplo de esta situación, tenemos dos trabajos suyos de este período: Pobre Negro (1937) y El Forastero (1942). El primero, según muchos críticos literarios marca el inicio del declive de su capacidad creativa, al tratarse de una novela de desigual narrativa acerca de los sucesos de la Guerra Federal. En el caso del segundo, se trata de un libro rehecho en base a una obra anterior, escrita en 1921, y que en todo caso resultó ser inferior.

Con relación a su carrera política y administrativa, tenemos que Gallegos fue nombrado durante el gobierno de Eleazar López Contreras, ministro de Instrucción Pública en marzo de 1937, cargo al que renunció en junio de ese mismo año. En junio de 1937 fue electo diputado al Congreso Nacional en representación del Distrito Federal (1937-1940). Luego ejerce la presidencia del Consejo Municipal del Distrito Federal entre los años 1940-1941. En este último año es lanzado como candidato presidencial en la campaña electoral que llevará a la presidencia al general Isaías Medina Angarita. Posteriormente, el partido Acción Democrática (AD), del cual figura como miembro fundador, lo postula como candidato a la presidencia en 1947, siendo electo Presidente Constitucional de la República, el 14 de diciembre de ese año. El 24 de noviembre de 1948, como consecuencia entre otras cosas al sectarismo político que caracterizó al llamado "trienio adeco", y a su renuencia a acceder a las exigencias de las Fuerzas Armadas-representadas por Marcos Pérez Jiménez, Carlos Delgado Chalbaud y Luis Llovera Páez -que consistían fundamentalmente en la expulsión de Rómulo Betancourt del país y al cambio de su gabinete (formado en su mayoría por adecos), fue derrocado Rómulo Gallegos exiliándose en México. Durante su exilio en este país, muere su esposa en Ciudad de México, el 7 de septiembre de 1950.

Premio Nacional de Literatura (1957-1958), elegido por unanimidad como individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua (1958), Rómulo Gallegos ha sido reconocido como uno de los principales escritores del país. Como muestra de este reconocimiento se creó en 1965 el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos-uno de los más prestigiosos de Latinoamérica-y en 1972, se fundó en Caracas el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG).

Aquiles Nazoa

Nace en Caracas el 17.5.1920
Muere en la Autopista Caracas-Valencia el 25.4.1976

Escritor, periodista, poeta y humorista, cuya obra proyecta los valores de la cultura popular venezolana. Nació en la barriada caraqueña de El Guarataro (ubicada en el sector de El Cementerio), en el seno de una familia de escasos recursos económicos. Fueron sus padres Rafael Nazoa, jardinero y Micaela González. A los 12 años empieza a trabajar para ayudar a su familia, completando su formación a través del estudio autodidacta. Entre 1932-1934 se desempeñó en múltiples oficios tales como aprendiz de carpintería, telefonista y botones del hotel Majestic de Caracas y empleado de una bodega, hasta que entra a trabajar en el diario caraqueño El Universal hacia 1935; donde trabaja como empaquetador, luego pasa al archivo de clisés y finalmente aprende tipografía y corrección de pruebas. Por este tiempo aprendió a leer el francés y el inglés, lo que le permitió en 1938, obtener un puesto como guía turística en el Museo de Bellas Artes. Durante este período fue enviado como corresponsal de El Universal a Puerto Cabello, donde colabora en el diario El Verbo Democrático. Un artículo suyo en el que critica la indolencia de las autoridades locales en la erradicación de la malaria, le acarrea una demanda del Concejo Municipal de Puerto Cabello y su posterior encarcelamiento en 1940.

Luego de ser liberado regresa a Caracas, donde ingresa a trabajar en la emisora Radio Tropical y mantiene en El Universal una columna titulada «Por la misma calle». Durante este tiempo es incorporado al diario Últimas Noticias, comenzando a publicar sus poemas humorísticos en la sección «A punta de lanza», firmada con el seudónimo «Lancero». También en este período se incorpora al semanario satírico El Morrocoy Azul donde desarrolla sus dotes como humorista, publicando con el seudónimo de «Jacinto Ven a Veinte», sus poemas Teatro para leer. A partir de agosto de 1943, empieza a colaborar en el diario El Nacional. En 1945, aparece en Caracas su libro El transeúnte sonreído. Durante estos años, colabora igualmente en las revistas Élite y Fantoches, la segunda de las cuales dirige por cierto tiempo. En 1948 obtiene el Premio Nacional de Periodismo en la especialidad de escritores humorísticos y costumbristas. 2 años después aparecen sus libros El Ruiseñor de Catuchey Marcos Manaure, idea para una película venezolana, con prólogo de Juan Liscano. En 1953, el Morrocoy Azul pasa al control del gobierno, lo que ocasiona que Aquiles Nazoa y otras periodistas colaboren con la revista humorística El Tocador de las señoras. Sin embargo, al hacerse más difícil la situación política, Nazoa decide marchar al exilio (1955-1958).

De regreso a Caracas, colabora en la revista Dominguito, fundada en febrero de 1958 por Gabriel Bracho Montiel y en marzo de 1959, crea junto a su hermano Aníbal la publicación humorística, Una señora en apuros; de la que sin embargo no llegaron a salir sino unos pocos números. Una situación similar aconteció con El fósforo, aparecido en noviembre de 1960, en el cual su nombre encabezaba la lista de los editores; en definitiva tanto ésta última revista como Dominguito fueron clausuradas por las autoridades gubernamentales a fines de 1960. Ese mismo año, aparece en Caracas su libro de poemas Caballo de manteca y, a partir de ese momento, sus obras dentro del género poético (ediciones, reediciones, antologías) se hacen más abundantes y son recogidas en la compilación Humor y amor de Aquiles Nazoa, publicada en 1970.

Además de sus obras relacionadas con la poesía, Nazoa produjo trabajos en prosa que incluyen especialmente su ensayo de 1961, Cuba, de Martí a Fidel Castro; Caracas, física y espiritual (Caracas, 1967), que ganó ese mismo año el Premio Municipal de Literatura del Distrito Federal y trabajos de crítica de arte (Mirar un cuadro, Humorismo gráfico en Venezuela); así como numerosas conferencias de divulgación cultural. También en 1966 publicó una compilación titulada Los humoristas de Caracas. Durante la década de los 70, además de preparar libros como La vida privada de las muñecas de trapo, Raúl Santana con un pueblo en el bolsillo y Leoncio Martínez, genial e ingenioso (publicado después de su muerte), dicta charlas y conferencias, mantiene un programa de televisión titulado Las cosas más sencillas y proyecta la formación de un grupo actoral que pusiera en práctica el «Teatro para leer». Muere en un accidente de tránsito en la autopista Caracas-Valencia. En su memoria se creó por proposición de Pedro León Zapata, la cátedra libre de humorismo «Aquiles Nazoa», inaugurada el 11 de marzo de 1980.

Eduardo Liendo Zurita

Nació en Caracas el 12 de enero de 1941. Estudió en el Instituto de Ciencias Sociales de Moscú, participó como profesor invitado de la Universidad de Colorado (EEUU, 1996), ha coordinado talleres literarios de narrativa en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, Celarg, y en la Universidad Católica Andrés Bello. Militante de izquierda y activista subversivo durante la década de 1970. No ha sido ajeno en ningún momento a la problemática sociopolítica del país. En los convulsos años de la guerra de guerrillas padeció encarcelamientos y el posterior exilio político en la desaparecida Unión Soviética. Después de ser puesto en libertad, estudió psicología durante 1967-1979 en el Instituto de Ciencias Sociales de Moscú. Seis años después de su regreso al país, en 1970, se incorporó como empleado de la Biblioteca Nacional de Venezuela (1976). Allí permanecerá por un extenso período que culminó con su jubilación como Director de Extensión Cultural, en el año 2001. Liendo fue muy activo en la escena literaria y cultural de Venezuela desde los años 70; coordinó varios talleres literarios y sirvió en la Junta Directiva de la Asociación de Escritores de Venezuela. En 1977, Liendo fue uno de los fundadores del Taller Literario “Calicanto” al que perteneció hasta 1979.


Obras publicadas

El mago de la cara de vidrio (novela, 1973)

Los Topos (novela, 1975)

Mascarada (novela, 1978)

Los platos del diablo (novela, 1985)

El cocodrilo rojo (cuentos, 1987)

Si yo fuera Pedro Infante (novela, 1989)

Diario del enano (novela, 1995)

El round del olvido (novela, 2002)

Las kuitas del hombre mosca (novela, 2005)

Contraespejismo (relatos, 2008).

Julio Garmendia

Julio Garmendia nació el 9 de enero de 1898 en la hacienda “El Molino”, El Tocuyo, propiedad de su familia,- una de las más adineradas de la región - siendo sus padres Rafael Garmendia y doña Celsa Murrieta.

Quedando huérfano de madre a muy temprana edad, su padre lo lleva a vivir con su abuela en Barquisimeto. Allí estudia en el Colegio de Pablo Wohnsiedler y en La Salle. Siendo un adolescente publica algunos escritos en el periódico “El Eco Industrial”. Nuevamente la desgracia familiar, la muerte de la abuela, trae cambios a su vida. En 1914 se traslada a Caracas con la intención de hacer estudios en el área comercial, lo cual deja muy pronto y desde entonces se dedicaría a lo que es realmente su pasión; la escritura, convirtiéndose en uno de los redactores del diario “El Universal” que para entonces dirigía Luis Correa. Se hace amigo de los más importantes intelectuales, como José Semprúm, Andrés Eloy Blanco, Pedro Sotillo, Blas Millán, Mariano Picón Salas y Antonio Arráiz, con quienes conformaría la conocida generación del 18.

En 1923 sale rumbo a Europa en busca de nuevas fuentes para su creación literaria regresando a Venezuela en 1940. Es allí, en el viejo continente, donde escribe su primera gran obra “La Tienda de los Muñecos” (1927). Julio Garmendia es considerado uno de lo más destacados cuentistas venezolanos y creadores de un estilo propio como es la literatura fantástica. Sus obras más conocidas “¡la Tienda de los Muñecos” (1927), y la “Tuna de Oro” (1951), han traspasado la frontera patria.

La narrativa de Julio Garmendia es única en el país, logrando romper con el realismo y criollismo de la época en la que le toca desarrollarse, creando su propio perfil bajo la atmósfera de la ficción, lo fantástico, lo imaginario en donde predomina lo ingenuo, el profundo amor a la naturaleza y también el humor. Su obra no fue tan extensa, ni tan periódica, por lo que ha sido más la calidad de la misma la que le ha dado el puesto de honor al escritor. Su segundo y último libro “La Tuna de Oro” (1951) aparece a 24 años de distancia del primero y si bien hoy conocemos además de éstos, “La Hoja que no había caído en su Otoño” (1959) y “Opiniones para después de la Muerte” (1984), son publicaciones producto de la recopilación de escritos sueltos, el último comprende los realizados entre 1917 a 1924. Además publicó algunos cuentos que conforman ya la lectura obligatoria para los venezolanos como son; “El Difunto Yo”, “El Librero”, “Guachirongo”, entre otros. En 1973 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, en 1976 le es otorgada la medalla Honor al Mérito por parte del gobierno nacional. El 9 de julio de 1977 a la edad de 79 años muere don Julio Garmendia.

Guillermo Meneses

Nace en Caracas, el 15.12.1911
Muere en Porlamar (Edo. Nueva Esparta) el 29.12.1978

Destacado escritor venezolano, autor del cuento La balandra Isabel llegó esta tarde, que luego sería llevada al cine. Fueron sus padres Olegario Meneses y Matilde Amitesarove. Cursó primaria en el colegio Chaves y en el instituto San Pablo. En cuanto a la secundaria la realizó en el colegio San Ignacio de Caracas. Desde muy joven se inicia en el campo de las letras, como colaborador de la revista Élite (1930). En 1934, la Asociación de Escritores de Venezuela publica su primer cuento, La balandra "Isabel" llegó esta tarde. Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela (1935), combina sus actividades profesionales con la carrera de escritor. Procurador general del estado Miranda; fiscal del Ministerio Público en el estado Guárico; juez de primera instancia en lo penal del estado Anzoátegui y relator de la Corte Suprema del estado Guárico.

A partir de la década de los 40's se desempeñó como colaborador de importantes diarios y publicaciones de Venezuela y el exterior como la Revista Nacional de Cultura (desde 1941), El Nacional (desde 1945) y la Revista de América de Bogotá (1946). Ganador del concurso de cuentos de la revista Élite con "Campeones" (1939), publica El mestizo José Vargas (1942) y La mujer, el as de oros y la luna (1948). Escribiente supernumerario del Ministerio de Relaciones Exteriores, es nombrado primer secretario de la Embajada de Venezuela en Bruselas (1953-1957) y luego con el mismo cargo, en la Embajada de Venezuela en París (1957-1959). Ganador del Premio Arístides Rojas de novela con El falso cuaderno de Narciso Espejo (1952), escribe en el papel literario de El Nacional (desde 1954). Director de la revista Élite ; Premio Municipal de Prosa (1963) por su obra La misa de Arlequín, dirige la revista del Consejo Municipal de Caracas, llamada Crónica de Caracas (noviembre 1964), donde escribe con los seudónimos de "Juan de Caracas" y "José de las Gradillas". Cronista de la ciudad de Caracas desde 1965 hasta su muerte, fue galardonado en 1967 con el Premio Nacional de Literatura por su obra en conjunto.

Salvador Garmendia

Nace en Barquisimeto, 10.10. l928

Muere en Caracas, l3.5. 2001

Narrador. Hijo de una típica familia provinciana de modestos recursos. Enfermo de tuberculosis en la adolescencia tuvo que guardar cama durante tres años en los que gracias a la influencia de su hermano Herman, conocido escritor, absorbió a los clásicos y todo tipo de literatura quedando en condiciones de no necesitar la escolaridad interrumpida para dedicarse en la primera juventud a diversos oficios, entre otros el de locutor radial. En l948 se trasladó a Caracas y conoció todas las estrecheces y dificultades de los residentes de Catia y de los habitantes de una institución de la época como lo fueron las pensiones de provincianos llegados a la capital. Pronto se relacionó con el medio radial, que se encontraba en su apogeo, todavía no desplazado por la televisión. Una de sus actividades, además de la locución y animación de programas matutinos, fue la de realizar adaptaciones de escritores como Dostoievski y, en la época de oro del radioteatro latinoamericano, escribió guiones de radionovelas, género de gran sintonía, popularidad e influencia también en Venezuela.

Este trabajo no menoscabó sus preocupaciones literarias y a mediados de los años 50, en plena época de la dictadura Pérez Jimenista, entabló contacto con intelectuales y artistas coetáneos pero procedentes de los medios universitarios con quienes practicó la bohemia y la crítica de las limitaciones literarias venezolanas que la generación de los 60 consideraba parroquial, estancada y ajena a la dirección contemporánea de las artes. Esas críticas se perfilaron mucho más claramente a la caída del gobierno militar, lo que llevó a estos artistas a fundar “Sardio”, entendido como grupo literario, revista y modesta editorial. Bajo su sello se editó en l959 Los pequeños seres, novela con la que Garmendia inicia no sólo su propia obra sino una época característica de la cultura venezolana en todos los órdenes artísticos: una nueva estética, nuevos valores, técnicas e influencias conceptuales. Ese breve libro causó gran conmoción en el ambiente, dio origen a extensas polémicas y sirvió de combustible a la completa revisión que pretendía imponer esa cultura joven. Uno de los aspectos más claros de la polémica era que la novela evidenciaba que el famoso ciclo narrativo y realista de Rómulo Gallegos había llegado a su fin. Además, mejor que sus antecesores, convertía la ciudad en protagonista de la obra, en el momento en que era sociológicamente claro que el país comenzaba a ser definitivamente urbano. Garmendia dedicaría sus próximos trabajos a explorar de manera implacable los vericuetos físicos y mentales de la ciudad y de sus habitantes alienados y atormentados. Durante esta época de subversión política y de vanguardia artística participó en experiencias radicales como las del grupo El Techo de la Ballena.

En l968 remató su exploración narrativa con una novela cumbre como La mala vida, concebida casi cinematográficamente, en la que la exposición de la imposible anécdota se cruza con la reflexión acerca del tipo de narración que se realiza. El autor continuaría este ciclo urbano hasta el año l973 cuando rompe con el género novela y comienza a acumular y expandir un incontrolable número de cuentos, relatos y textos breves de distinta índole que ya había adelantado, por ejemplo, en un volumen como Doble fondo (l966) o Los escondites (l972). El final de los años 60 y el comienzo de la década siguiente, que es la época del boom de la literatura latinoamericana, hace que la crítica y los lectores del continente se fijen en Garmendia. El autor hace su pasantía por la catalana ciudad de Barcelona (España). La distancia le permite explorar otros filones no urbanos de su obra, ciertas incidencias de lo fantástico y fantasmal hasta que redescubre el mundo de la infancia y revalora la vieja provincia en Memorias de Altagracia (l975) obra que marca un nuevo corte en su trayectoria y lo coloca definitivamente en la lista de autores hispanoamericanos decisivos. De ahí en adelante se sigue a lo largo de los años 80 y 90 un conjunto de libros de cuentos entre los que destacan, por ejemplo, El capitán Kid (1988) o El único lugar posible (1981).

Su cuentística, que sustituye a la novelística, no se sujeta a una sola temática o registro, combina diversas tendencias, va de lo realista y naturalista a la estampa, el texto fantástico o puramente imaginativo, al trabajo que por su estructura se acerca más a la naturaleza de la poesía que a la de la narrativa. Simultáneamente a su obra de ficción y otra vez sin menoscabo, Garmendia trabaja durante varias décadas en la televisión, desempeñándose como guionista de las famosas y discutidas telenovelas. A mediados de los años 70 participa con otros escritores en el cambio de patrones de este género originando la llamada “telenovela cultural”, de corta duración. Asimismo realiza guiones para el cine venezolano e incluso escribe guiones de documentales históricos como los dedicados a Isaías Medina Angarita o a Caracas. También y como una constante desde los años 70, adelanta en la prensa un sistemático trabajo de cronista de lo actual y cotidiano, mezclando el humor, el ingenio y la capacidad de especulación. Si su obra o el enfoque que daba a las cosas sufrió alguna modificación a lo largo de cuarenta años de escritura, tal vez sea una inclinación final hacia elementos costumbristas que en la época de su juventud estaban casi prohibido por su generación. O.R.O.


José Balza

José Balza es un escritor, ensayista, crítico y educador venezolano nacido en San Rafael, EstadoDelta Amacuro el 17 de diciembre de 1939. Se le considera uno de los escritores venezolanos más importantes del siglo XX y XXI.

Su primera novela, Marzo anterior, la publicó en 1965 y fue acreedora del Premio municipal de ficción en 1966. En 1978, su novela D obtuvo el Premio de literatura del CONAC. En 1991 Balza recibió el Premio Nacional de Literatura. Durante los años 1960 y 1970 fundó y colaboró con numerosas publicaciones literarias como En haa, CAL, Cultura universitaria y El falso cuaderno.

Balza es profesor de la Universidad Central de Venezuela, y durante su carrera también ha publicado libros sobre teoría literaria, artes plásticas, cine, música y televisión. Sus obras han sido traducidas al italiano, francés, inglés, alemán y hebreo. Como orador, ha dictado cursos, seminarios y conferencias en diferentes universidades, incluyendo la Universidad Autónoma de México, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de Salamanca, la Universidad de Viena, la Sorbona de París y la Universidad de Nueva York.

En 1984 condujo el programa de televisión Texto y Figura, transmitido por los canales 5 y 8 de Venezuela y por el Canal A, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY). En 2004, Balza publicó en la editorial española Páginas de Espuma, el libro "Caligrafías", el cual recoge su creación cuentística desde 1960.

RESUMEN DE LA TIENDA DE MUÑECOS-JULIO GARMENDIA


La tienda de muñecos de Julio Garmendia (1927)


Julio Garmendia es, sin duda, uno de los grandes escritores venezolanos y el primero de los modernistas en nuestra nación. La tienda de muñecos muestra un mundo “ficticio” aparentemente, que se convierte en réplica simbólica del nuestro, o por lo menos de muchas dinámicas de nuestra sociedad a través de la historia. Esos muñecos ejemplifican la estructura de una sociedad y las visiones dentro de la misma, de cada uno de sus componentes y estructuras; de cada uno de sus miembros, con los prejuicios, con el clasismo y la discriminación social, y con la preponderancia de lo militar autócrata del pasado reciente que ha sido tan común en Latinoamérica. La tienda de muñecos es, de esta forma, una visión crítica de la dinámica social en Latinoamérica, diría yo, que se muestra en una época donde otras posturas más humanistas aparecen como opción, como alternativa o eran tratadas como enemigas de los gobiernos, frente al elitismo y a la oligarquía que manejaban a las naciones y que actualmente lo hacen con su desprecio a aquellos que no pertenecían a estas cúpulas. Este cuento es el reflejo de una realidad pasmosa, donde las ciencias, el valor del humano, quedan en segundo plano, bajo el dominio militar dictatorial y las posturas estrictas, alejadas de las bases, de las masas, del pueblo; esto tanto en la tienda como en el mundo real, que es reflejado a través de las líneas de manera explícita e implícita; en la actualidad vemos de manera más objetiva la realidad de esa época, donde el pensamiento revolucionario del pueblo era despreciado y marginado, muchas veces visto como una lejana utopía, lo cual es bastante diferente a la que vivimos en estos tiempos.

Esa crítica social, esa forma de mostrar con ingenio e ironía la cruda realidad del mundo en el que vivimos, bajo el toque, por momentos en la obra, de la fantasía, y el modernismo que ambos exploraron, dan forma a esa semejanza que expresó (guardando siempre las diferencias) y que para algunos criticable o no esa comparación, deja ver la talla del escritor venezolano. Escritor que sin duda merece su lugar dentro de los más grandes hombres de las letras en nuestro continente, con esa obra breve, sencilla, pero llena de una profunda calidad. Garmendia es, sin duda, otra de los baluartes de oro de nuestra literatura venezolana, aunque cronológicamente no estuvo dentro de la época de oro de nuestra literatura nacional, aun así es considerado valioso su gran aporte a la narrativa.

Resumen de Canaima

Canaima, Rómulo Gallegos, publicada en 1935

(Canaima es una novela de aventura y drama, escrita por Rómulo Gallegos, publicada en 1935, ambientada en el Mar Caribe y en Canaima, en la selva Amazónica).

Canaima es la aventura de un hombre joven llamado Marcos Vargas, en un mundo por conocer. Esta novela clásica de nuestro país, transcurre en la selva cauchera venezolana, que, con su pujanza tropical, domina y consume a los hombres que se aventuran en ella. Pues Canaima, espíritu maligno, acecha siempre en la espesura y las tempestades. La novela se articula alrededor de la figura de Marcos Vargas, un hombre valiente que parece dispuesto a plantar cara al destino. Este muchacho es enviado a estudiar al colegio Inglés de Trinidad. A su regreso, descubre que su familia ha quedado en la ruina económica y que debe hacer frente a esa situación. De adolescente arrojado, pasa a ser aprendiz de empresario. Entra en el negocio de transporte de mercancías pero choca con intereses locales, pierde todo lo que ya tenía y debe matar a un jefe local; razón que lo obliga a huir hacia la selva. El destino que encuentra Marcos quizá no era el suyo y tenga que ser su hijo quien lo recoja. La aventura le llama en la selva, donde se convertirá en capataz de un campamento purgüero, donde se extrae el caucho. En donde narra las aventuras de los que se adentraban en aquel mundo inconcluso en busca del diamante, el oro, el caucho, fascinantes riquezas naturales. Cuenta las violencias: la que la naturaleza, por sus fuerzas elementales, impone al hombre que pretende explotarla, la que este hombre impone al indio selvático, la violencia del enfrentamiento entre aventureros, la de los apetitos de riqueza y de poder. Allí entra en contacto con unos ricos comerciantes, los Vellorini. Él y Araceli Vellorini se enamoran, pero el espíritu de la selva (Canaima) se va apoderando de su voluntad y se adentra más en la selva a vivir con la joven Aymara. Años más tarde hace regresar a la civilización a su hijo, pero él ya no regresará jamás. El Orinoco es como un gran río de sangre y violencia que arrastra la acción del hombre, lo lleva a un destino imprevisible en sus peripecias, fatal en sus fines, misterioso en sus orígenes.

Lo impactante de la obra no es Marcos, ni los Ardavines, caciques locales a quienes todos temen. Tampoco los hermanos Vellorini, comerciantes de éxito, ni sus hermosas hijas. El centro de todo es el Orinoco, y los paisajes salvajes, y las emociones desatadas. Un lugar primitivo, duro, donde los hombres son hombres o mueren. Y el lenguaje lleno de exclamaciones que se va torneando en la boca de quien lo habla con su dialecto autóctono:

Infiero que ya usté debe de terié su gente completa y los recortes repartios—díjole a Marcos Vargas—; pero, por vía suyita, deme un desechito aunque sea pa hacerle barro en la pata de los palos del morao. A mí no tiene que proauparme tren, porque ya lo traigo en el guayare, ni yo a usté quiero engañarlo. Vengo picureao de las cabeceras del Cuyubini, porque si hambre y paloapique ya aprendí a llevarlos juntos son las tripas, lomo mío y plan de machete ajeno no me gusta que anden reuníos. Ya se ajuntaron allá una vez, y por eso cogí mi cachachá. Y ya estaba rumbiando pal lao inglés, pa ponerme juera del alcance de los ardavineros cuando un toc-toc que escuché en la montaña silencia me hizo detenerme mirando parriba. Era un monstro de los infiernos tratando de subí a los cielos. Este que digo: un purgüero de los suyos, con tó y espuelas calzas, dándole al morao con su machetico tocón, encaramao en la horqueta. Lo saludé desde abajo, me contestó desde arriba, entramos en conversación y asina vine a saber que en esta empresa había, por equivocación, un jefe bueno con quien se podía trabaja.

Canaima es el grito de rebeldía entre la mente humana sus sueños y la grandeza silenciosa de la naturaleza es la cortina filosófica y metáfora del día a día del venezolano que por allí habita, por esa razón el grito de Canaima recorre el viento y las venas de una sociedad y gallegos alejado de nuestros tiempo dejo su odio en cada línea de la naturaleza.

González Rudy C.I. 12.889.406

Pernía Jonathan C.I. 16.788.877

Guerrero Páez Armando C.I. 17.527.649

NARRATIVA VENEZOLANA

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